Antes
de hablarles de estrategia electoral tenemos que entender que
toda campaña electoral debe estar orientada a los electores,
y que ésta se trata de una competencia para ver cuál
de los candidatos logra el mayor respaldo de los electores, y
que para lograr ese objetivo el medio más importante es
la comunicación que genera la campaña.
Dentro de este contexto, la estrategia nos permite
orientar la comunicación en la dirección correcta
a los grupos deseados, para poder consolidar y persuadir al número
suficiente de electores para ganar la elección. Sin lugar
a duda, que la definición de la estrategia en la campaña
electoral es la decisión que más contribuye con
su triunfo o pérdida, asumiendo que no se cometan errores
garrafales durante la misma.
Le estrategia define el gran tema de la campaña.
En la campaña presidencial de 1.980 Reagan Vs Carter la
estrategia Republicana fue “si usted está mejor hoy
que hace 4 años, vote por el presidente Carter, si usted
no esta mejor, vote para presidente por Reagan”. Toda la
campaña Republicana estuvo enmarcada en esta propuesta.
En la campaña presidencial de 1.992 Bush Vs Clinton la
estrategia de los Demócratas fue sobre “la discusión
de la economía nacional”, los estrategas demócratas
dijeron que si la decisión del elector era sobre economía,
ellos votarían por Clinton, y así sucedió.
Por supuesto que para llegar a definir la estrategia
debemos tener información, la mayor información
que nos permite desarrollar la estrategia nos la provee una buena
encuesta base.
Esta encuesta base nos permite identificar los
puntos fuertes y débiles de los candidatos; los principales
temas de interés para los electores –aquellos que
mueven votos-; la identificación de los candidatos con
estos temas; los niveles de reconocimiento de los candidatos;
los niveles de agrado/desagrado, profundidad de conocimiento e
intención de voto; rechazo y solidez del voto. Sin estos
datos es imposible poder definir una estrategia ganadora. La encuesta
base es como un mapa que nos permite identificar el camino correcto
para llegar al objetivo. Un buen estratega sabe como interpretar
una encuesta para definir el mejor camino para ganar.
« la importancia
de definir el rumbo de la campaña para lograr el triunfo
»
Una vez definido el gran tema central, tenemos
que convertirlo en un mensaje dirigido a segmentos específicos,
identificados en la estrategia, para consolidar nuestros electores
y persuadir los necesarios para ganar.
La consolidación del voto se logra resaltando
en los mensajes las cualidades personales del candidato y los
temas de campaña que les interesan a nuestros electores.
La persuasión de los electores neutrales
e indecisos se logra presentando las diferencias personales y
de temas de campaña entre nuestro candidato y el resto.
También el estratega define el orden de
los mensajes (positivo / negativo / comparativo), cuando comienzan
y cuando concluyen, así como su frecuencia.
Mantener la campaña dentro de la estrategia,
en todo momento, es responsabilidad del estratega y el director
de campaña. Esto pareciera fácil una vez definida
la estrategia, pero la experiencia, de más de 25 años,
me ha demostrado que es una de las tareas más difíciles
de cumplir.
En resumen, la estrategia es la que nos define
el rumbo para lograr el objetivo. Es mucho más fácil
ganar con la estrategia correcta que sin estrategia o peor aún
con la estrategia equivocada, aunque luego cometamos errores en
la ejecución.
Yo diría que el elemento más importante
para ganar una campaña electoral es tener la mejor estrategia.