El pasado 4 de noviembre, el 58% de los nicaragüenses
le dió el triunfo presidencial al empresario liberal Enrique
Bolaños. Su principal contendor, el ex-dictador sandinista
Daniel Ortega, fue derrotado por tercera vez, en lo que representó
la reinvindicación democrática de ese país.
EXPRESSA se reunió con Mario Elgarresta,
prestigioso consultor electoral que liderizó la exitosa
campaña que llevó a los liberales a tomar el poder
para conducir el destino de Nicaragua durante el próximo
período presidencial, repitiendo así su éxito
alcanzado antes en Ecuador, Perú y Venezuela.
C.U. ¿Cómo influyó en la
campaña electoral del Presidente Electo Enrique Bolaños
el respaldo del Presidente Alemán? Cuyo gobierno fue sistemáticamente
relacionado con hechos de corrupción.
M.E. Sin lugar a dudas al inicio de la campaña
las encuestas demostraban que el gobierno tenía un nivel
de rechazo alto al igual que el Presidente. La estrategia nuestra
fue no respaldarnos en el Gobierno sino mantener un equilibrio,
no podíamos negar que era el candidato del partido de gobierno
ya que Bolaños había sido vice-presidente durante
cuatro años y es en el último año cuando
renuncia para aspirar a la presidencia, por lo tanto eso era un
hecho innegable. Lo que teníamos que hacer era mantener
al candidato en la temática nacional y no en los temas
de gobierno.
C.U. ¿Cuál es su balance
del proceso de campaña?
M.E. Ortega se equivocó en su campaña.
Debió atacar a Bolaños por su relación con
Alemán y el Gobierno, y no lo hizo. La estrategia central
de Ortega fue la de cambiar su imagen y comienza a tomar actitudes
de cambio, lo cual era bien difícil de creer porque los
hechos no iban acordes a sus palabras. Ortega decía que
había cambiado con respecto a la propiedad privada, pero
continuaba viviendo en la misma casa que había robado y
no la devolvía. La campaña nuestra fue basada en
los hechos más importantes de los problemas de los electores,
el principal era el desempleo en niveles de 40%, tanto en el sector
agrícola como en las zonas urbanas; otro problema era el
problema social, en cuanto a la educación no hay como pagarla,
tampoco hay como pagar lo básico para atender la salud;
tambien esta el problema de vivienda y, por supuesto, cuando lo
extiendes un poco más allá, sobre todo en Managua,
empieza el problema de corrupción en niveles de un 10%.
La percepción de la mayoría de los nicaragüenses
era que Bolaños estaba alejado de los hechos de corrupción,
porque él tiene una imagen de hombre honesto por su trayectoria
de toda una vida, consideraban que hubiera podido hacer más,
pero nunca que estuvo involucrado. El hecho de corrupción
del gobierno no fue un factor negativo en la campaña por
estas dos cosas, para mí la principal es que la imagen
de Enrique Bolaños es de honestidad y la segunda fue que
la campaña de Daniel Ortega fue equivocada, muy dispersa.
Ortega lo único que hizo fue crear rumores,
lo primero era que iba a presentar un gabinete de lujo que nunca
presentó, tambien creó el rumor de que iba a devolver
la casa, que era una cosa de efecto porque iba a parecer que el
señor estaba cambiando verdaderamente, pero tampoco sucedió.
Nunca estuvimos preocupados en perder, pero el margen que nosostros
veíamos en las encuestas era para preocuparnos algo. Hasta
finales de Julio Daniel Ortega estuvo adelante, en agosto estábamos
empatados prácticamente y a partir de agosto se muestra
un empate técnico. Lo simpatico es que los Sandinistas
querían hablar de unas elecciones de empate técnico
tambien, porque estaban preparando el terreno para hacer algo
en caso de que el resultado final fuera muy cerrado. Para nosotros
el mes de octubre fue excelente, controlábamos la agenda,
los medios, ese efecto del mes de octubre se cristaliza en las
dos últimas semanas antes de las elecciones, que sin lugar
a dudas, fueron totalmente positivas como lo demuestra el resultado
electoral del 4 de noviembre.
C.U. ¿Cómo influyó
en la opinion pública el presunto arrepentimiento de Ortega
con respecto a la controversia referente a la propiedad privada?
M.E. Creó rumores pero nunca concretó.
Sin lugar a dudas, para algunos expertos, el hecho de que Ortega
devolviera la casa que no era suya y que había habitado
por más de 20 años hubiese sido un hecho impactante
pero implicaba aceptar que sí se la había robado,
otros opinaban que Ortega no podía devolverla porque era
un símbolo del sandinismo. Así es que siempre hubo
el rumor, pero no te pudiera decir hasta donde hubiese podido
incidir en la intención de voto.
C.U. ¿Cuáles fueron los
lineamientos generales de la campaña de Enrique Bolaños?
M.E. Tres lineamientos generales, que eran las
grandes preocupaciones. Primero el desempleo, era un problema
generalizado, en unas areas más que en otras, pero a nivel
nacional estaba en un 40%. Era el tema que más controlaba
la agenda nacional. Los otros problemas eran en materia de bienestar
social, el de salud y educación, las viviendas en un tercer
lugar conjuntamente con las exigencias de caminos y carreteras
para poder mejorar el transporte de los productos agrícolas
a las ciudades. Para cada uno de estas necesidades nosotros planteamos
una propuesta, utilizando como canales de comunicación
ruedas de prensa, publicaciones, volantes y entrevistas. Hicimos
énfasis en el problema del empleo durante las primeras
siete semanas de campaña. Hasta esa fecha Ortega no se
había dado cuenta que el problema del desempleo era lo
más grave, no es sino hasta el último mes de campaña
que Ortega lanza una propuesta de generar 950,000 empleos, el
doble de lo que se generó en los últimos 11 años
de democracia.
C.U. ¿Los sucesos del 11 de septiembre
en Estados Unidos tuvieron alguna incidencia en el triunfo de
Bolaños?
M.E. En una campaña electoral suceden
hechos que uno no puede prever, como fue en este caso la agresión
terrorista a los Estados Unidos el 11 de septiembre. Ortega esta
plenamente identificado con Kadaffi, Hussein, Castro y Tiro Fijo
trascienden a cualquier otras consideraciones que puedan haber.
Lo que hace que después del 11 de septiembre, nosotros
quisimos demostrar la gravedad que significaba esta identificación
y que era el pueblo de Nicaragua quien iba a pagar un precio muy
alto. Ortega si estaba contra el terrorismo tenía que haberlo
demostrado con hechos y no con palabras, y los hechos hasta ese
momento no eran conduncentes. Sin embargo Bolaños no tenía
que demostrar que era amigo de los Estados Unidos y enemigo del
terrorismo. Con la situación planteada, si Ortega hubiese
ganado las elecciones en Nicaragua le hubiese sido bien difícil
recibir ayuda de los Estados Unidos y Nicaragua depende, en un
alto nivel, de esta ayuda bilateral como multilateral, además
de habérsele presentado una crisis económica bastante
rápido, porque la mayoría de los banqueros de Nicaragua
estaban esperando los sucesos del 4 de noviembre y dependiendo
de los resultados, dejaban o sacaban los depósitos del
país, nadie estaba esperando que Ortega demostrara que
había cambiado.
C.U. En líneas generales, ¿cuál
es el programa de gobierno de Enrique Bolaños?
M.E. Enrique Bolaños es un hombre serio,
él señaló, en más de una ocasión,
que no proponía nada que no pudiera cumplir. Quizás
las condiciones del país no se lo permitan, pero todo lo
que propuso es factible de cumplir, la gran mayoría de
las propuestas están dentro del presupuesto o están
dentro de los fondos identificados que se pueden captar. Enrique
Bolaños le da tranquilidad a los inversionistas. Eso se
reflejó desde los primeros días de su triunfo, cuando
la banca aumento sus depósitos. No sólo afirma cumplir
lo que prometió en cuanto al empleo y bienestar social,
sino en cuanto a la democracia, hay cosas muy significativas que
son la independencia de las instituciones del estado y la lucha
contra la corrupción. Enrique Bolaños mantendrá
una política de enfrentamiento a la corrupción en
su gobierno, eso es muy importante y yo creo que esa es la percepción
que tienen las instituciones como los inversionistas en relación
al gobierno de Bolaños.
C.U. ¿Cuál es el principal
reto que enfrenta el Presidente Enrique Bolaños?
M.E. Para mí es la situación económica
de Nicaragua y no creo que, hasta ahora, sea conocida realmente
cual es la verdadera situación del país. Yo creo
que ese sería el principal problema que tendría
Enrique Bolaños en su gobierno, no veo otro más
grande que ese, porque no me preocupa la oposición sandinista
en la Asamblea, yo creo que cada institución va a jugar
su rol independiente contando con lo que tiene que contar en la
Asamblea.