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"Nada me daría
más gusto profesionalmente que asesorar a Jaime Nebot a
la Presidencia de la República, por primera vez. Primero,
porque creo que es el mejor de todos los candidatos que yo he
conocido durante mis 25 años de profesión. Segundo,
porque estoy plenamente convencido que sería un excelente
Presidente y hace mucho tiempo que el Ecuador necesita a alguien
que lo ayude. Tercero, simplemente porque lo considero mi amigo",
expresa Mario Elgarresta.
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El consultor político más idóneo
para el Ecuador, pues conoce este país más que algunos
de mayor experiencia o tiene mayor experiencia en la profesión
que otros mejor enterados sobre nuestra realidad, analiza el futuro
político de los ecuatorianos de su carrera y de su cliente favorito
-Jaime Nebot- para concluir que debemos aguantarnos 3 años más
un mal gobierno. ¡A su juicio, cambiarlo sería peor! un
Mercedes está afuera de su "chalet". Y una van. El
patio es abierto, como la mayoría de casas en aquel sector de
Coral Gables (Miami). Apenas tres cuadras más atrás se
levanta la Torre del Biltmore, al cual Elgarresta acude a cenar ocasionalmente
con su esposa, mientras escucha en vivo a su amigo, el pianista Raúl
Di Blasio. Nos recibe en la puerta; está más canoso y
delgado, pero con la misma fuerza en el apretón de manos y la
cordialidad a flor de labios en su sonrisa. Pocos imaginarían
así a Mario Elgarresta. Es porque muchos menos lo conocen. Mocasines
sin medias, blue-jean con pinzas, camisa a cuadros remangada y un puro
-¡cuando no! (¿será de La Habana?)- completan su
empaquetadura. Los ojos le brillan tras los espejuelos pequeños
al evocar Ecuador, sus amigos, sus campañas, sus logros, sus
lecciones. Sigue acumulando libros sobre consultoría política
-y los lee- aunque bien podría ser el autor de toda una enciclopedia.
Fotos con Reagan, Febres-Cordero, Zedillo, Dahik, Bolaños, Toledo,
Nebot (¡todos de derecha!) confirman sus asesorías y la
gratitud de cada uno de ellos. "Chanena" (su esposa) baja,
saluda, pregunta dos o tres cosas, bromea, brinda café, y se
va. Luego su última hija le estampa un beso juguetón.
Se retira también. Una empleada trae lo ofrecido. Nadie nada
afuera en la piscina. Atrás, un prado verde, y más allá,
el Hotel Biltmore... Conversamos rodeados de arte ecuatoriano, en ambiente
de buen gusto, sin excesos ni ostentación. La casa se parece
a su dueño: sobria. La entrevista fluye rápida con el
codiciado, mítico e incomprendido consultor político,
odiado y malinterpretado por todos a quienes negó consejos, ganó
contiendas, descubrió en traiciones o abandonó por necios.
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"Creo que sería
desastroso para el país que la campaña presidencial
se adelantase al 2004, eso daría señales de que
el Ecuador es un país inestable políticamente,
lo cual lo haría inestable económica y socialmente".
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¿Por qué ha descontinuado su
asesoría con el Alcalde de Guayaquil?
Más que descontinuar, han sido interrumpidas
por mis múltiples responsabilidades en otros países.
¿Espera retomar la regularidad de esa
asesoría como consultor político en el 2004?
Espero poder ayudar una vez más a mi amigo Jaime
Nebot en su aspiración a la reelección. Ésta sería
la campaña más fácil de mi vida, el sueño
de todo consultor: ¡que le paguen por hacer lo que le gusta y
además, que sea pan comido!
¿Es sólo la demanda por sus servicios
de políticos de Guatemala, República Dominicana y Nicaragua
en la actualidad, o también la resistencia que enfrenta en algunos
componentes del círculo íntimo de Jaime Nebot?
La única resistencia que me preocuparía
sería la de Jaime Nebot, la cual no tengo. En lo que yo identifico
como su círculo íntimo, no tengo ninguna resistencia,
oposición o cualquier otro tipo de diferencias. Ahora, que hayan
personas que no les caiga bien, que les moleste mi presencia, que sientan
que les quito espacios, eso siempre pasa en toda asesoría. No
me preocupa ni me quita el sueño.
¿Puede entonces que Nebot no lo necesite
pues anda muy bien?
Para reelegirse, Nebot no necesita a nadie por la excelente
labor de servicio que hace.
¿O quizás su falta de continuidad
con el Alcalde de Guayaquil ratifica el desinterés por cualquier
campaña presidencial?
Pudiera ser. El único que le puede contestar
esa pregunta es el mismo Nebot. Sin embargo, lo que yo sí puedo
contestar es que al Alcalde Nebot lo único que le interesa, hoy,
es la reelección. Me aventuraría a decirle que lo que
pase en el futuro, ni él se lo podría contestar, pues
no está pensando en ese tema en este momento.
¿Si no es a Jaime Nebot, asesoraría
a otro candidato a la Presidencia del Ecuador en el 2006?
Nada me daría más gusto profesionalmente
que asesorar a Jaime Nebot a la Presidencia de la República,
por primera vez. Primero, porque creo que es el mejor de todos los candidatos
que yo he conocido durante mis 25 años de profesión. Segundo,
porque estoy plenamente convencido que sería un excelente Presidente
y hace mucho tiempo que el Ecuador necesita a alguien que lo ayude.
Tercero, simplemente porque lo considero mi amigo.
Pero eso no responde exactamente mi pregunta.
Respondiéndole directamente su pregunta, como
mi profesión es consultor político y de eso vivo, si lamentablemente
Jaime Nebot no aspirase a la Presidencia y existiese otro candidato
con quien yo pudiese trabajar y valiera la pena el esfuerzo, sin lugar
a dudas que lo haría.
¿Y si la campaña se anticipa
al 2004?
Creo que sería desastroso para el país
que la campaña presidencial se adelantase al 2004, eso daría
señales de que el Ecuador es un país inestable políticamente,
lo cual lo haría inestable económica y socialmente.
¡Esa no es la solución, cosa que ya ha
podido comprobar el Ecuador con los cambios que ha hecho anteriormente!
La solución no puede ser cambiar al Presidente
porque toma medidas que no nos gustan. Las razones para cambiar al Presidente
están bien claras en la Constitución de la República;
ninguna es porque no nos gustan las medidas económicas, el país
va mal o no nos gusta el Presidente.
¿Nos condenamos así nomás
a sufrir un error o una traición por 3 años más?
Si tomamos un ejemplo bueno de imitar, veríamos
que la mejor solución es hacer oposición constructiva,
criticar lo criticable y esperar la próxima oportunidad para
elegir a un Presidente que valga la pena. Ésta sería una
señal de madurez política para el país y sus resultados,
a la larga, serían beneficiosos para todos.
Me refiero a que el Ecuador evidencia síntomas
similares a Bolivia: descomposición social, insatisfacción
general, gobierno débil, reformas lentas, escándalos de
corrupción y para colmo, venta de armas a las FARC por parte
de algunos militares.
Precisamente, eso demuestra que cambiar al Presidente
no resolverá el problema del país, sino todo lo contrario,
lo que hará es crear una mayor inestabilidad política,
social y económica.
¿Con su experiencia de 17 años
en consultorías al Ecuador, por qué desde el 96 ningún
gobierno logra estabilidad?
Yo creo que a partir del 96, el país dio una
señal de quemeimportismo enorme al elegir a Bucaram. De allí
en adelante, ha venido dando traspiés. El Ecuador ha seleccionado
un mal sistema por modelo: ¡votemos por cualquiera y si no nos
gusta, lo cambiamos! Es hora de que seamos serios, y si nos equivocamos,
reconozcamos nuestros errores y paguemos las consecuencias de haberlos
cometido, aprendamos de ellos para no volverlos a cometer, maduremos,
haciendo las cosas como Dios manda y no como se nos antoja.
¿Cómo explicar que los gobiernos
en los cuales fue consultor -Febres-Cordero y Durán Ballén-
si bien concluyeron su período, tampoco tuvieron estabilidad:
el taurazo casi tumba al uno y la renuncia del Vicepresidente, al otro?
En cualquiera de los dos casos, es mejor decir casi
a que los tumbaron. Pero lo más importante es la razón
por la cual no los tumbaron: entre ellas y la principal, la inexistencia
de razones constitucionales para que esto sucediera. Y porque había
gobierno, había dirección, había mando, había
respeto al gobernante. La sinrazón no puede gobernar a un país.
La inestabilidad no parece ser consustancial a la política
ecuatoriana de los últimos 25 años; también se
repite en Argentina, Bolivia, Perú y Paraguay. ¿Qué
la exacerba?
La inestabilidad, como usted muy bien expresa,
no es consustancial al Ecuador. También la sufren los países
que usted menciona, más Venezuela, Colombia.
¿Eso, para concluir qué...?
¡...Tenemos sistemas democráticos débiles
por falta de nuestro conocimiento de qué es la democracia! ¿Es
acaso la democracia el votar únicamente y para colmo, si a la
hora de votar votamos por populistas, mentirosos, incapaces... ¿de
quién es la culpa? ¿de ellos o de nosotros? ¡Elegimos
para que nos sirvan, quienes no nos pueden servir!
Nosotros somos, una vez más, responsables de
nuestras decisiones; no le echemos la culpa al vecino, pues el vecino
somos nosotros mismos.
¿Pero a la vez, "nosotros"
nos formamos los conceptos que "ustedes" (¡los consultores!)
venden...?
En este tema juegan un papel muy importante los medios
de comunicación: deberían ser orientadores de la opinión
pública, para permitirle al pueblo una mejor diferenciación
entre los candidatos a la hora de votar y una mejor evaluación
de la realidad del país y la actuación del gobierno. Los
medios de comunicación deberían servir de estabilizadores
de la democracia.
Todo esto hace que nuestros países sean democráticamente
inestables y lo continuarán siendo mientras no entendamos que
los responsables somos nosotros mismos y la solución sólo
la tenemos nosotros, pero en ningún caso desestabilizando, sino
madurando.
¿Somos los ecuatorianos inestables (canibalistas)
o es el sistema político que nos vuelve propenso a eso?
Los ecuatorianos, como seres humanos, no son distintos
a los otros latinoamericanos, europeos o americanos. Lo que sí,
tenemos sistemas políticos democráticos distintos, entre
otras cosas. Sin lugar a duda, todos nuestros países requieren
de reformas que mejoren nuestros sistemas y nos obliguen a ir corrigiendo
nuestros errores y no a continuar cometiéndolos.
¿Debería entonces el Presidente
Gutiérrez emprender en las reformas constitucionales ofrecidas
para el 2004 en las cuales reduce el Congreso, cambia el sistema de
elección judicial, crea el cuarto poder (de control), entre otras
cosas?
No puedo contestar esta pregunta, porque no conozco
a fondo cuáles son las reformas constitucionales ofrecidas. Sin
conocerlas, estoy seguro que se pudieran hacer un sinnúmero de
reformas en el poder judicial, legislativo, electoral y ejecutivo, que
nos obligarían a mejorar el sistema. Pero al final, todo depende
de nosotros. Eso es lo importante.
¿El fracaso de Uribe en su referendo,
a pesar del 75 por ciento de aprobación popular, es un espejo
para el Ecuador?
Para hablar del fracaso del referendo de Uribe tendríamos
que analizar las preguntas en el referendo. Que un Presidente tenga
75 por ciento de respaldo popular no quiere decir que el pueblo le dé
carta blanca sobre cualquier cosa que él proponga. Ése
puede haber sido el error de Uribe.
¿Cuándo entonces, cómo
y quién puede reformar el sistema político de Ecuador?
Primero el referendo tiene que ser reconocido como
necesario por un amplio sector de la sociedad. Segundo, el Presidente
debe tener un alto nivel de aprobación de su gestión y
tercero, tiene que realizar una campaña eficaz para buscar el
respaldo al referendo.
¿Ha triunfado algún referendo
en el cual usted fue consultor?
El primer referendo que asesoré en el Ecuador
fue el del gobierno del ingeniero León Febres-Cordero sobre la
participación de los independientes como candidatos auspiciados
por los partidos políticos y se perdió ampliamente, pues
la oposición lo convirtió en un referendo contra el gobierno
y lo derrotaron. También la mano de los "Charlies"
de las campañas impidieron que se hiciera mejor. Asesoré
en el referendo del Presidente Alarcón y ése lo ganamos.
He participado en otros referendos los cuales hemos ganado; o sea, los
referendos sí se pueden ganar.
¿Y alguna propuesta de reformas políticas?
Las reformas políticas también pueden
ser aprobadas si son razonables y se hace un buen trabajo de cabildeo
en el Congreso.
A estas alturas de su vida, tras tantas campañas
en América Latina y en el Ecuador, debe tener una fórmula
que proponer a quien escoja como candidato presidencial en la próxima
campaña aquí...
No existen fórmulas ganadoras, pues todas las
campañas son distintas. Lo único que le puedo ofrecer
al candidato es dedicación, profesionalismo y lealtad a la campaña,
por encima de todo. Yo le he dicho a más de un candidato, que
si tengo que pelear con ellos para ganar la campaña, pelearemos,
cosa que sucede muy comúnmente.
Volvamos a las campañas: ¿asesorará
a Jaime Nebot en su segura postulación para la reelección?
Sin lugar a dudas.
Ésa es una campaña, según
una de sus máximas, que sólo se puede ganar: ¿Cuál
es la "gracia"?
Ganar bien ganado, por la mayor cantidad de votos posible.
En el balance, algunos ingredientes sociales
que usted recomendó a Nebot en el 2.000 para la Alcaldía
-Plan Más Seguridad, Plan Más Alimentos y Clínicas
Ambulantes- especialmente los dos primeros, no son los más populares
y han generado conflictos. ¿Se arrepiente?
Yo no me arrepiento, pero eso no es lo más importante,
lo importante es si Nebot se arrepiente. Y yo te contestaría
que no, pues él entiende que la razón para hacerlo es
la necesidad de ayudar a la gente, ante la inseguridad y el alto costo
de la vida. Estoy seguro que se sentiría mal si no tratara de
hacer algo para ayudarlos. Eso es lo importante y ésa es una
de las fortalezas de Nebot, que asume riesgos para ayudar a la gente
aunque no tiene la obligación de hacerlo, como el caso de la
seguridad y la comida, cosa que no ha hecho ningún otro Alcalde
en el país.
¿No es muy cómodo esto de aconsejar
y dejar a otro ejecutar, para luego atribuir a esa ejecución
las fallas?
El que asesora, asesora y el que ejecuta, ejecuta;
si las dos funciones están hechas cabalmente ninguna de las dos
son fáciles. Cada una tiene su responsabilidad. Ninguna de las
dos son cómodas.
¿En qué ha fallado Jaime Nebot?
En nada. ¿Si tener 90 por ciento de aprobación
es fallar, entonces, a quienes tienen 30 por ciento cómo los
llamaríamos? No; Nebot no ha fallado.
¿En qué ha fallado el P.S.C.
para no haber ganado la Presidencia en 20 años?
En muchas cosas, pero principalmente en sus campañas.
¿Cuánta responsabilidad tiene
el ingeniero Febres- Cordero en las derrotas socialcristianas posteriores
a su victoria presidencial?
Yo no lo he medido, pero en cualquier caso tendríamos
que medir el lado positivo y el negativo y ver en cada caso cuál
es mayor.
¿Cuánto tuvo específicamente
en la derrota a Xavier Neira, a quien usted asesoró pocas semanas?
No lo sé, pues no participé.
¿Por qué dejó usted esa
campaña?
Por diferencias profesionales, ya que incluyeron en
el equipo a los "Charlies" habituales, personas que no contribuyen
al triunfo sino a la derrota. Ahí está la prueba, pues
Neira, con una buena campaña, hubiera entrado a la segunda vuelta.
¿Se considera enemigo de Febres-Cordero?
No.
¿Saludan?
Cuando nos vemos.
¿La de ustedes ha sido una relación
con vaivenes?, ¿cómo la definiría?
Como una relación de una persona a la cual no
veo desde hace varios años, pues no tenemos razón alguna
para vernos, lo cual no significa que no saludemos.
Coincide que usted se lleva bien con quienes se llevan
mal con Febres-Cordero: Guillermo Lasso, por ejemplo.
Me llevo bien con Lasso y con algunos más que
se pudieran llevar mal con Febres-Cordero, de la misma manera que él
se lleva bien con algunos que se llevan muy mal conmigo.
¿Le ve futuro electoral a Lasso?
Siempre he dicho que no soy futurista; tendría
que tener una encuesta para poder contestarle esta pregunta y que el
tiempo fuera a corto plazo, pues a largo plazo, pueden suceder muchas
cosas.
Puede ser el sucesor de Nebot... fíjese que
se luce frente a la Fundación Terminal Terrestre, ha impulsado
la restauración de las Peñas...
Le repito, no soy futurista.
¿Qué le debe Nebot a Febres-Cordero?
Yo no acostumbro a contestar por otros.
¿Qué le debe usted a Febres-Cordero?
Haberme dado la oportunidad de ayudarlo en su campaña
Presidencial; luego, de haberlo asesorado en su gobierno. Y el haberme
casado con Chanena .
¿Qué le debe el País a
Febres-Cordero?
El haber hecho un buen gobierno y el haber sido un
buen Alcalde, en dos ocasiones, de Guayaquil.
¿Por qué él ha sido el
personaje determinante de la política ecuatoriana en los últimos
30 años?
Porque ha expresado y defendido sus ideas permanentemente.
Porque ha sido un triunfador en la política, como Diputado, como
Presidente y como Alcalde. Porque sus adversarios lo buscan para confrontarlo
y lo encuentran, y porque los medios de comunicación lo ayudan
a dictar en muchas ocasiones la agenda del país.
¿Debería retirarse Febres-Cordero
como lo han hecho ya Hurtado y Borja?
Ésa es su decisión: pero si yo fuera
él, lo habría hecho.
¿Qué pasará con la derecha
ecuatoriana cuando por el proceso natural, él se retire de la
política?
Por el mismo proceso natural será reemplazado
por otro líder.
Como trasfondo de todo esto, se halla la falta
de insurgencia de nuevos políticos ecuatorianos...
¡Desde que yo llegué al Ecuador, los líderes
son los mismos! Entonces, ¿cómo no van a faltar líderes
si no les dan espacio para que existan?
...y también, el fracaso de algunos
consultores políticos ecuatorianos, buenos para "ganar",
malos para "triunfar", o sea cumplir lo prometido.
Cumplir lo prometido es responsabilidad del candidato.
Si el candidato ofreció lo que él sabía que no
podía cumplir, ésa es su responsabilidad, eso es populismo,
engaño. Ése es uno de los resultados de ser mal político.
¿A quiénes de sus colegas ecuatorianos
respeta? ¿Por qué no guardan ni tienen una ética
política como en los Estados Unidos: que asesoran a republicanos
o a demócratas, y no a quien sea que les pague, sin considerar
afinidad ideológica?
A los que son respetables; a los que se someten al
código de ética de los consultores políticos de
la AAPC.
¿Cuán responsable es un consultor
de lo que hace su cliente como gobernante, pues del candidato lo es
casi en un 80 por ciento?
No creo que el consultor sea responsable del triunfo
del candidato en un 80 por ciento. Yo creo que los consultores, como
cualquiera que ayuda en campaña, contribuye al triunfo del candidato,
en unos casos más en otros menos, pero sin lugar a dudas, el
más importante es el candidato. El consultor no es responsable
por lo que hace o deja de hacer el gobernante. Si es un consultor profesional
y respetable, y tanto su candidato como el gobernante asesorado hacen
algo reñido con su ética y moral, lo que debería
hacer es retirarse.
¿Viviría otra vez en Ecuador?
En cuanto pueda.
¿Dejaría que su hija ecuatoriana
viva en el Ecuador?
Si ella quisiera.
¿Que se case con ecuatoriano...?
Si ella quisiera.
¿Por qué ha tenido sólo
mujeres... como hijas, quiero decir?
¡Porque son mucho más bonitas que los
niños!
¿Cuánto tiempo le dedica a ser
abuelo?
Desgraciadamente, no todo el que me gustaría.
¿Y a leer?
Sobre mi profesión leo bastante; sobre otros
temas, no todo lo que quisiera leer.
¿Cómo le ha durado su matrimonio
si es "gitano" de profesión o tiene un oficio casi
de gitano?
Porque nos llevamos excelentemente bien... no sé
si por la experiencia de los años, los míos.
¿Cuál es la relación con
sus anteriores esposas?
Con la madre de mis tres hijas, muy buena, con la segunda,
ninguna, ni buena ni mala.
¿Su actual esposa -"Chanena"
Jiménez- por lo visto no es celosa?
Sí lo es pero no le doy motivos.
¿Por qué no la integró
a su actividad y prefirió más bien que ella desarrollara
otras?
Porque cada uno hace profesionalmente lo que más
nos gusta: a mí la consultoría política y a ella
la consultoría de diseños de ropa y hoy, de trajes de
novia.
A propósito de mujeres, y para volver
a la política, ya van algunas de Presidente en América
Latina pero no generan el gran cambio que prometen ellas y esperamos
los hombres: ¿por qué?
Bueno, porque lo único que nos diferencia es
el sexo, pero no la capacidad o incapacidad de gobernar.
¿Concretamente, a Mireya Moscoso, Presidenta
de Panamá, que usted asesoró, por qué le va tan
mal?
No, yo no asesoré a Mireya Moscoso y le va mal
porque le tiene que ir mal. Lo extraño hubiera sido que le esté
yendo bien.
¿Por qué usted no dura de consultor
en algunas campañas?
Porque cuando en una campaña, el candidato hace
lo que quiere, y encima de eso sale mal y lo repite, ese candidato no
necesita consultor, por lo menos no me necesita a mí; necesita
a alguien que le aguante sus caprichos y ése no soy yo. Por lo
tanto, me retiro de ese tipo de campañas, porque yo ya sé
el resultado, ¡pierden!. Además, en nuestro arreglo contractual,
yo siempre especifico, ya sea por escrito o verbal, que tanto el candidato
como el consultor podemos rescindir el contrato con el solo anuncio,
con treinta días de anticipación o a conveniencia de las
partes, hasta instantáneamente.
Pero tampoco se ha mantenido de consultor en los gobiernos
que ayudó a llegar. Recuerdo, para mí los casos más
notables: usted impidió la caída electoral de Toledo en
Perú y en cambio logró el repunte de Bolaños en
Nicaragua, dos auténticos milagros electorales, para luego, dejarlos
al primer encontrón.
No he querido ser consultor del Presidente Toledo,
no así de Bolaños, con el cual mantengo una excelente
amistad y lo asesoro, aunque no permanentemente, por razones económicas.
A ninguno de los dos dejé, pues mi contrato con ambos fue asesorar
sus campañas electorales, mas no sus gobiernos. Eso es harina
de otro costal y otro tema totalmente diferente que puede suceder, como
el caso de Bolaños, como no puede suceder, como el caso de Toledo.
¿Es usted inestable?
Nunca.
¿Irascible?
Muy pocas veces.
¿Arrogante?
Jamás.
¿Sobredimensionado?
No.
¿Intolerante?
No tolero la mentira, la traición y la incapacidad
cuando no la reconocemos.
¿Explosivo?
Algunas veces, cuando me quieren forzar a aceptar algo
que yo considero totalmente erróneo.
¿Rencoroso?
No, pero no olvido.
¿Perfeccionista?
En los conceptos, mas no en los detalles.
¿Inflexible?
Cuando estoy convencido de tener la razón.
¿Repetitivo?
No, pues todas las campañas son distintas y
el que repite pierde.
¿Mercenario?
Jamás he vendido mis ideales.
¿Bronquista?
Si es necesario llegar al extremo.
¡...Pero se trompeó con "Charlie"
Pareja a la salida del aeropuerto de Miami!
Es parte de la vida; se dice que no hay peor astilla
que la del mismo palo. Nos peleamos con los amigos, pues con los enemigos
siempre estamos peleados.
Tenemos en eso historias parecidas: ¿por
qué nunca nos hemos distanciado los dos, a pesar de no compartir
ciertas posiciones, respecto a Cuba por ejemplo?
Nos respetamos mutuamente, a pesar de que yo sé
que tengo la razón. No entiendo, cómo hay personas que
critican a Pinochet, quien fue dictador durante 17 años y terminó
su dictadura con un proceso electoral y hoy en día, Chile es
el país de mayor desarrollo económico de la América
Latina y sin embargo, alaban a Fidel Castro, quien es actualmente un
dictador por 44 años, tiene más muertes y presos a su
haber y el país más pobre de América Latina, después
de Haití. ¡No entiendo cómo se puede criticar a
Pinochet y no a Castro! Yo soy crítico de los dos y si tengo
que decir quién es peor, la historia lo está diciendo:
¡Castro!. Hoy, hasta sus más fieles seguidores lo están
abandonando.
Sobre Cuba mismo, ¿acaba la revolución
cuando muera Fidel?
La revolución murió con el inicio del
desgobierno de Castro. A su muerte se acabará el sistema de represión
que ha creado en Cuba.
¿Volvería a Cuba, cuando caiga
Fidel?
Nada me pudiera gustar más que ejercer mi profesión
en "Cuba Libre y Democrática ".
¿Se siente exiliado?
Llevo 43 años fuera de Cuba y me siento exiliado
de mi Patria.
¿Qué identidad es ésa
de cubano-americano?
Así nos catalogan, en los Estados Unidos de
América, a quienes tenemos ciudadanía americana, pero
nacimos en Cuba. Esto no me causa ninguna crisis de identidad: hoy en
día me considero un hombre del mundo, deseoso como siempre de
ver a su tierra materna libre y agradecido enormemente de mi tierra
adoptiva.
¿Cuando "salió de Cuba dejó
enterrado su corazón"?
Sin temor a equivocarme, tengo buena parte de mi corazón
enterrado en Cuba, junto a mis amigos que fueron fusilados y a mis compatriotas
cubanos que sólo ansían ser libres.
¿Volverá entonces a desenterrarlo?
Volveré, si Dios me lo permite, sin lugar a
dudas.
¿Ha enterrado el odio?
Alguien tiene que pagar por tantas muertes, tantas
desgracias. No es posible que se destruya un país y no exista
justicia para quienes lo destruyeron. Yo no tengo odio, pero sí
necesito justicia, en una Cuba Libre.
¿Ha ganado la campaña del amor?
Siempre gana el amor, por el prójimo, por los
más necesitados… él amor por la familia y el amor
a Dios, siempre le ganarán al odio.